Posición de la hoja
Como a los niños les gusta tomar como modelo a las personas que les rodean, también se fijan en ellas para la posición de la página, por ejemplo. Por eso, a veces, los zurdos intentan escribir de la misma manera que los diestros, lo que provoca dificultades. Al escribir con la mano izquierda, hay que empujar el lápiz sobre el papel, mientras que los diestros tiran del lápiz. Esto hace que los zurdos cubran o emborronen lo que acaban de escribir con la mano que escribe, por lo que la muñeca se dobla como un gancho y se mantiene en una posición encogida. Para evitar todo esto, es aconsejable girar la hoja o el cuaderno unos 45 grados en el sentido de las agujas del reloj. De este modo, la mano ya no está encima de la escritura, sino debajo, y la "postura de gancho" ya no es necesaria.