Técnicamente, los cuerpos de ambos tipos de instrumentos son similares. La principal diferencia radica en las tintas utilizadas. Por ejemplo, el roller tiene una tinta líquida a base de agua, mientras que la pasta que se utiliza en los bolígrafos es mucho más fina, lo que da lugar a diferentes características de escritura: el roller, por ejemplo, tiene un flujo de tinta más fluido en el sentido literal, lo que lo hace ideal para una escritura especialmente rápida y deslizante. El bolígrafo, por otro lado, impresiona por la mayor longitud de escritura y suele ser el bolígrafo más duradero porque la tinta no se seca ni siquiera después de mucho tiempo.